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¿Cómo preparar kéfir?. Fácil, paso a paso.

Introducción

El kéfir o “yogur de pajaritos” como le llamamos en Chile, es una bebida probiótica muy beneficiosa para la salud que se obtiene por la fermentación de la leche. Se prepara utilizando unos “granos” de kéfir, que son colonias de bacterias y levaduras benéficas.

Preparar kéfir en casa tiene muchas ventajas sobre comprarlo ya hecho. Permite obtener un producto fresco, natural y personalizado, controlando nosotros mismos el proceso y la calidad de todos los ingredientes. Además, resulta muy económico ya que los granos se pueden reutilizar indefinidamente.

En este artículo compartiré todo lo que he aprendido sobre cómo preparar un delicioso kéfir casero de forma sencilla.

Ingredientes y materiales necesarios

Para preparar kéfir en casa se necesitan sólo unos pocos ingredientes básicos:

  • Granos de kéfir: Son pequeñas colonias gelatinosas, de color blanquecino. Contienen las bacterias y levaduras vivas que fermentan la leche. Se pueden obtener a través de algún amigo o conocido que ya prepare kéfir o pedirlos en grupos de intercambio en redes sociales. Yo obtuve mis granos de kéfir a través de una querida profesora que enseñaba el proceso productivo de quesos artesanales. Puedes leer esta historia en mi artículo mi viejo kéfir.
  • Leche: los granos de kéfir fermentan en cualquier tipo de leche que contenga lactosa, que es un tipo de azúcar presente en los lácteos. Puedes usar leche entera, descremada, de vaca, cabra u oveja. Incluso leche vegetal como de almendras o soja, siempre y cuando les agregues un poco de azúcar, ya que es necesaria para el proceso de fermentación. Los microorganismos presentes en los granos de kéfir se alimentan del azúcar para producir ácido láctico.
  • Frasco de vidrio: para la fermentación es mejor usar frascos de vidrio con tapa hermética. Evita usar plástico.
  • Colador: para separar el kéfir de los granos, después de la fermentación. Puede ser un colador de malla fina o una gasa.
  • Otros: cucharita, espátula, embudo. Opcional: telas, bandas elásticas para cubrir el frasco.

Busca en Facebook grupos que ofrezcan granos de kéfir.

Granos de kéfir
Granos de Kéfir

Paso a paso para preparar kéfir

Preparar el kéfir casero es muy fácil, solo se necesita seguir estos pasos:

  1. Activar los granos: si son granos nuevos o han estado guardados en la heladera, primero hay que activarlos. Para esto, colocarlos en una taza con leche a temperatura ambiente por 24-48 horas hasta que espesen.
  2. Preparar el frasco: Lavar muy bien el frasco de vidrio y la tapa con agua y jabón. Aclarar bien para eliminar cualquier rastro de detergente.
  3. Agregar los granos: colocar los granos activados dentro del frasco limpio. La proporción es de 1 cucharada de granos por cada taza de leche aproximadamente. Puede variar un poco según la temperatura ambiente.
  4. Verter la leche: agregar la leche fresca proporcionalmente a la cantidad de granos de kéfir.
  5. Tapar y fermentar: cerrar el frasco con la tapa, o cubrirlo con una tela sujetada con una banda elástica. Dejar reposar a temperatura ambiente fuera de la luz directa del sol. El tiempo de fermentación es de 24 horas aproximadamente.
  6. Tamizar el kéfir: pasadas las 24 horas, el kéfir ya estará listo. Usando el colador, separar los granos del líquido, que es el kéfir propiamente dicho. Presionar suavemente los granos para extraer la mayor cantidad de líquido.
  7. Segunda fermentación (opcional): para lograr un kéfir más espeso, menos agrio y con más sabor, se puede hacer una segunda fermentación. Ver este paso más abajo.
  8. Guardar el kéfir y los granos: el kéfir ya está listo para consumir. Puede guardarse hasta 10 días en la heladera. Los granos se vuelven a colocar en un frasco limpio con leche fresca, para comenzar un nuevo ciclo.
Tamizando el Kéfir

Segunda fermentación (opcional)

La segunda fermentación le da al kéfir un sabor más suave y una consistencia más espesa. Se hace así:

  1. Colocar el kéfir tamizado en un frasco limpio.
  2. Agregar ingredientes para dar sabor y espesor: frutas frescas o secas, cáscaras de cítricos, especias, vainilla, cocoa en polvo, etc.
  3. Dejar fermentar tapado a temperatura ambiente por 12 horas aprox.. Sabrás que está listo cuando los śolidos se comienzan a separar del suero.
  4. Guardar en la heladera y consumir dentro de una semana. Agitar antes de cada uso.

Nota: la segunda fermentación es opcional, pero le da un toque especial al kéfir. Pruébalo agregando duraznos en rodajas o berries congeladas. ¡Queda riquísimo!

Usos y recetas con kéfir

El kéfir se puede consumir de muchas formas. Aquí algunas ideas:

  • Solo, como bebida probiótica.
  • Mezclado con jugo de frutas o smoothies.
  • Como base de batidos saludables.
  • En lugar de la leche en cereales, avena o granola.
  • En recetas de panqueques, waffles, creps dulces o salados.
  • En sopas frías como el gazpacho.
  • Marinando frutas frescas o secas para un postre.
  • Para hacer aderezo ranch, salsa golf o aliños para ensaladas.
  • En lugar del yogur en parfaits de frutas o macedonias.
  • En repostería para hacer tortas, muffins, bizcochuelos, etc.

Una de mis recetas favoritas es el batido de kéfir con semillas de chía, granola y berries. Una deliciosa y muy nutritiva alternativa para el desayuno.

Receta de batido de kéfir

  • Una vez que tienes listo tu kéfir, para una taza aproximadamente, agrega una cucharadita colmada de semillas de chía. Mezclalo bien y guardalo cubierto en el refrigerador.
  • A la mañana siguiente, revuelve bien el batido, puedes agregar algún endulzante de tu preferencia.
  • Evita usar miel de abejas ya que sus propiedades antisépticas matan algunos probióticos del kéfir.
  • Agrega una cucharada de granola y algunas berries.
  • Puedes usar también frutas frescas.
  • A disfrutar.
Hermosa imagen de un vaso de cristal lleno de kéfir y mezclado con frutas y granola. Salud y sanación de adentro hacia afuera.

Usar leche de cabra para un kéfir más saludable

Además de la leche de vaca, otra excelente opción para preparar kéfir casero es utilizar leche de cabra.

La leche de cabra tiene algunas ventajas nutricionales sobre la de vaca:

  • Contiene más calcio, fósforo y vitaminas del complejo B.
  • Sus proteínas y grasas son más fáciles de digerir.
  • Tiene menor contenido de lactosa.
  • No contiene la proteína alergena caseína A1, presente en la leche de vaca.

Preparar el kéfir con leche de cabra nos permite obtener una bebida aún más nutritiva y saludable.

Los granos de kéfir fermentan muy bien la leche de cabra. El proceso es exactamente el mismo que con la leche vacuna.

Si tienes acceso a leche de cabra fresca, te recomiendo probar preparando kéfir con ella. Notarás que el resultado es ligeramente más espeso y cremoso. ¡Tu intestino lo agradecerá!

Beneficios del kéfir para la salud

El kéfir es mucho más que una bebida probiótica. Sus propiedades nutricionales y terapéuticas lo convierten en un potente aliado para la salud y el bienestar. Algunos de los principales beneficios del kéfir son:

  • Fortalece el sistema inmunológico, previniendo y acortando la duración de resfríos, gripes e infecciones.
  • Mejora la salud intestinal al incrementar la diversidad de la microbiota y combatir patógenos. Ayuda en casos de intolerancia a la lactosa, diarrea, estreñimiento y SII.
  • Contiene nutrientes como calcio, magnesio, fósforo y vitaminas B que promueven la salud de huesos y dientes. Puede ayudar a prevenir la osteoporosis.
  • Reduce la inflamación crónica asociada a enfermedades como artritis reumatoide, fibromialgia y síndrome de fatiga crónica.
  • Disminuye el colesterol LDL “malo” y mejora los niveles de triglicéridos y presión arterial alta. Beneficia la salud cardiovascular.
  • Contiene triptófano, un aminoácido precursor de la serotonina. Mejora los síntomas de la ansiedad y la depresión.
  • Su alto contenido en antioxidantes y compuestos bioactivos ayuda a combatir los radicales libres. Puede desacelerar el envejecimiento.
  • Al calmar la inflamación intestinal, puede mejorar síntomas del síndrome del intestino irritable como diarrea, estreñimiento, gases y dolor.

Incluir kéfir casero de forma regular en la dieta es una excelente forma de cuidar tu salud desde adentro. Sus probióticos y demás nutrientes te ayudarán a sentirte mejor todos los días.

Si quieres leer más sobre los maravillosos beneficios del kéfir para la salud, te recomiendo leer el siguiente artículo; Los increíbles beneficios del kéfir.

Preguntas frecuentes sobre el kéfir casero

¿Se pueden congelar los granos de kéfir?

Congelar los granos de kéfir no es la opción ideal, ya que el frío extremo puede resultar en un deterioro de las bacterias y levaduras tan beneficiosas que residen en estos pequeños tesoros de la fermentación.

En lugar de congelarlos, lo mejor que puedes hacer es conservar tus granos de kéfir en óptimas condiciones en el refrigerador. Almacénalos sumergidos en leche fresca para asegurarte de que mantengan su vitalidad y propiedades nutricionales. De esta manera, estarán listos para ser utilizados en tus preparaciones cuando lo desees, sin preocuparte por los efectos negativos del congelamiento. ¡Así podrás disfrutar de kéfir saludable y delicioso siempre que lo desees!

¿Se echa a perder el kéfir?

El kéfir fermentado es una bebida que puede conservarse en buenas condiciones durante un período de 7 a 10 días cuando se almacena adecuadamente en el refrigerador. Sin embargo, es esencial prestar atención a ciertos signos para asegurarse de que el kéfir esté en su mejor estado.

Uno de los indicadores clave a tener en cuenta es la presencia de moho en la superficie. Si notas la aparición de moho en tu kéfir, es aconsejable desecharlo de inmediato, ya que el moho puede ser perjudicial para la salud. Además, un sabor excesivamente ácido puede ser otro signo de que el kéfir ha pasado su punto óptimo de consumo.

¿Es seguro para mujeres embarazadas?

¡La respuesta es sí! El kéfir casero elaborado a partir de leche pasteurizada es una opción segura y beneficiosa para las mujeres durante el período de gestación.

El kéfir es conocido por ser una excelente fuente de probióticos beneficiosos, que pueden ser especialmente útiles para el bienestar de las mujeres embarazadas. Estos microorganismos ayudan a mantener un equilibrio saludable en el sistema digestivo y pueden contribuir a fortalecer el sistema inmunológico.

Por supuesto, siempre es recomendable consultar con un profesional de la salud antes de realizar cambios significativos en tu dieta durante el embarazo. Sin embargo, en general, el kéfir hecho en casa puede ser una adición deliciosa y nutritiva a tu alimentación durante esta etapa tan especial de la vida. ¡Disfruta de sus beneficios y su sabor

¿El Kéfir puede causar efectos secundarios?

Es importante destacar que el kéfir es un alimento altamente beneficioso para la salud, pero en algunas ocasiones, algunas personas pueden experimentar ciertas reacciones al inicio de su consumo.

Una de las reacciones más comunes es la aparición de gases o hinchazón abdominal. No te preocupes, esto suele ser temporal y se debe a que los probióticos presentes en el kéfir están trabajando para equilibrar la flora intestinal. Para minimizar estas molestias, se recomienda comenzar con pequeñas cantidades de kéfir e ir aumentando gradualmente la ingesta a medida que tu sistema se adapta a este alimento tan saludable.

Recuerda que cada persona es única y puede reaccionar de manera diferente. Si experimentas efectos secundarios persistentes o preocupantes, consulta a un profesional de la salud para recibir orientación personalizada. En la mayoría de los casos, los beneficios para la salud que ofrece el kéfir superan con creces cualquier molestia inicial que puedas experimentar. ¡Disfruta de sus propiedades probióticas y su delicioso sabor!

¿Se pueden comer los granos de kéfir?

Aunque no se recomienda ingerirlos en su forma original, es importante destacar que no representan un riesgo tóxico para la salud. De hecho, los granos de kéfir son una fuente valiosa de microorganismos beneficiosos que pueden aportar numerosos beneficios para tu bienestar.

¿Por qué a veces se separa el suero?

Es normal que durante el proceso de fermentación, los sólidos del kéfir se separen del suero. Esto suele ser un indicio de que la fermentación primaria ya está lista y puedes extraer colando o tamizando el yogur de kéfir. Si ya lo has tamizado y se separan nuevamente los sólidos, simplemente hay que agitar ligeramente antes de consumir para integrar el suero, y ponerlo inmediatamente en el refrigerador para evitar que siga fermentando.

¿Se puede hacer kéfir con leche de soja o almendras?

¡La respuesta es afirmativa! Puedes disfrutar de los beneficios del kéfir con leche vegetal, lo que lo convierte en una excelente opción para aquellos que siguen una dieta vegana o son intolerantes a la lactosa.

El proceso para hacer kéfir con leche de soja o almendras es bastante similar al de la leche de vaca. Sin embargo, es importante asegurarse de que la leche vegetal que elijas contenga un mínimo de azúcar o fructosa, ya que estos son los nutrientes que los gránulos de kéfir necesitan para su fermentación.

Es posible que notes que la fermentación en leche vegetal puede ser un poco más lenta en comparación con la leche de vaca debido a las diferencias en la composición nutricional. Sin embargo, la espera valdrá la pena cuando disfrutes de un kéfir de leche vegetal casero lleno de probióticos y sabor.

Para terminar

Para aprender más sobre cómo el kéfir puede mejorar tu salud y bienestar, te recomiendo leer mi artículo sobre los beneficios del kéfir y también sobre cómo sanar tu cuerpo desde el interior con alimentos fermentados.

Con estos simples pasos y un poco de práctica, pronto estarás disfrutando de los deliciosos beneficios de preparar tu propio kéfir casero. ¡Es mucho más fácil de lo que parece! Anímate a cultivar tus propios granos y a incluir esta maravillosa bebida fermentada en tu dieta diaria. Te dejo a continuación la guía paso a paso de una hoja, que puede imprimir para tenerla a la mano.

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Namasté

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